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Entradas

1979

los pliegues siguen produciéndose. no hace más que hablar, y reflexionar, como un avión de papel que no termina de perfeccionarse. ya sopló en la punta muchas veces, pero no agarro el cuerpo y lo lanzó. sí, tal vez hayan venas pero más bien tiene que ver con un cetro olvidado. es la rugosidad del palo, y la mística de su procedencia inventada. una creencia creada. pero ya basta de esto, pasemos al tema. la canción (  "  ) empieza con una sutil introducción tonta. siento un desapego, y al mismo tiempo una invitación. ruido de un beat sumergido, tal vez aplastado, por algo, tal vez una forma poco apremiante, un belleza que no deja de ser exhumada, pervertida y re-creada. pienso en Connan Mockasin por un momento. luego se esfuma, y con él una idea. planteo, planeo, una especie de huida pensando en que, tal vez, sea una de esas canciones que, como los tickets dorados para entrar en la fábrica de Charlie, te permiten entrar en su mundo, bueno, en su empresa [aquí intenta...

post-entretenimiento

a Bukowski le gustaba escribir a ordenador. su hija le introdujo a ese mundo. decía que podía ahorrarse el engorro de borrar y tirar papel por doquier cuando algo no le gustaba. selecciona y borra. algo fácil. lo difícil siempre será escribir. hay pensamientos en mi que deambulan entre la yuxtaposición de sencillez y escritura, y otros bien distintos en el infierno que ello implica. escribir es el infierno. desear escribir es un infierno. el deseo es un infierno. no es por citar a Freud, es por hacer patente una realidad manifiesta. escribir sobre lo que se escriba siempre será un original. incluso cuando se pretenda traducir un escrito a otra lengua. una voz es una voz por más que intente explicar una idea semejante. un sueño, un puñetazo de la realidad del deseo en la cara del corazón, una insistencia narcisista y demás momentos son hablados. lalengua provee. usarla es usarse. los tópicos pueden ayudar a que esos momentos queden sujetos, controlados, normalizado...

el concepto y sus precariedades

tranquilamente el anquilosado espíritu halló una cueva a la que pudo llamar casa. tras el bombardeo de símbolos sus agujeros le hicieron sentir amenazado. la resistencia le empujó a la soledad y en con cierta concupiscencia encontró un refugio en la lectura de clásicos. era una lectura errática por diferentes gigantes. de T.S. Elliot saltó a Aristóteles, para acabar en las mariposas con olor a azufre de Cioran y el ánimo reticular ante la cabalgante tendencia nihilista de los tiempos modernos de la escritura de Nietzsche. había algunos que los lanzaba y no los leía. por distintas razones. dejó de leer a Neruda y a Borges. agarró a Freud y lo cambió por Lacan. y a este último lo abandonó cuando encontró un libro de Bukowski. pero, uno se pregunta, ¿de dónde saca esos libros? su padre, Juan, dejó una maleta antes de marcharse del país. viéndose el espíritu anquilosado en tremenda soledad recordó la de su padre y con coraje abrió la maleta. preguntas y más preguntas segura...

Pensamiento divagatorio I: ¿Dónde está el límite entre la realidad y la imaginación?

Supongamos primeramente que la imaginación interpreta el papel del loco, culturalmente entendido como aquel que dista de la normalidad establecida por esta, digamos que su comportamiento es anómalo, por comparación a la normalidad. Sus movimientos se dirigen hacia aquello que su mente crea sin cesar, por ejemplo, la celopatía que pueden poseer personas posesivas e incluso el considerarse juzgado antes incluso de abrir la boca, dicho de otro modo, se contrae en el miedo que gesta la imaginación, las imágenes de un futuro aún no realizado, mejor dicho, real. Pero por correlato vemos que no siempre la imaginación marcha sola con su delirio, sino que muchas de estas veces se basa o da certeza a aquello que se considera instinto, lo cual otorga notoriedad a aquello imaginado, por consiguiente podemos decir que la imaginación tiene recursos para hacer de ella una realidad, aunque ficticia, realidad. Seguido a esto, la imaginación influye también en, sino directamente, sobre la mism...

Niño Responsable

Rendido ante tu colosal forma, me rindo y rehuyo mi ser a la esquina fetal de la que procedo para no mirarte a los ojos y volver a caer en el delirio de mi desesperada existencia. Vivo en tensión, porque quiero, me mantiene vivo, y a fin de cuentas ¿Qué es estar vivo? Pues no tengo respuesta, al igual que la mayoría de cuestiones que me planteo cuando me planto delante del espejo. Esperando un milagro o más bien que el resto haga milagros y decidan por mi aquello que desde mi rincón no puedo hacer. Sumido en el caos de respuestas no considero ninguna una opción, ninguna a escoger y seguir. Siento que me falta el apetito, la ambrosía que surge cuando siento pasión por algo e incluso alguien, ¿Dónde están los días en los que me alegraba perderme por entre la niebla?, ¿Dónde están las horas perdidas pensando en que hacer, y con quién? Estoy en el limbo, caminando en la zona congelada de una bola de fuego, recostado en una nube y desespero por que se deshaga para poder así caer hacía...

Sube la marea

Sube la marea, distorsiona mi visión de la realidad, la nausea se apodera de la carne, pájaros encerrados en mi cabeza, pretenden volar pero el muro es grueso y espeso. Luz solar penetra el agua he ilumina bellos corales de locura brillante, diamantes en bruto que me hacen especular, divagar en un mar de hilos sin fin, pero con principio, el principio atractivo y seductor de lo desconocido. Remueven las entrañas ondas magnéticas oscuras, cargadas con erotismo que violentan mi cuerpo, vibraron mis brazos las piernas descosidas frente a la luz hipnotizante de la colosal luna que se presenta sin aviso mientras enredado en promesas me distrae por unos instantes, efímeros y eternos recuerdos que se graban en un yelmo de batalla. Dame esa luz misteriosa, la deseo ahora que por el recuerdo anhelante hago estragos en mi cuerpo, la nausea se fue por la locura a lo desconocido, nuevo, cosas nuevas por aceptar y sabiduría por guardar. 

Cuarto vacío

Un cuarto vacío, peso menos que un hilo sin nombre, mi respiración llena la sala escalada en grises, meciéndome en el aire con pasmosa tranquilidad, tostadas con miel bajo el sol de primavera que levanta toda la casa, los ojos abiertos presenciando la inexorable eternidad, una sonrisa se escapa y se potencia a medida que el tiempo se va comiendo los segundos, las horas, los días. Es mi espacio, el rincón final de mí ser, no necesita decorado, no es una celda, puedo salir y sentir la lluvia en mi cara, mojar mi corazón y correr el maquillaje, mezclar las locuras que brotan de mis ojos con las gotas. Dentro de ningún sitio, no se haya ni muerte ni vida, locura quieta, ninguna hoja de hojalata, ningún acorde desafinado, el sonido del silencio se funde con mi éxtasis cósmico. Cierro los ojos aun habiéndolos atrancado conscientemente, veo una figura en medio de una habitación, las paredes se iluminan con recuerdos, no tiene ojos, la transición de sus gestos parece llevarle ambival...